Page 10

Revista-Chilena-de-Infectologia-3-2017

Artículo Original Antimicrobianos 206 www.sochinf.cl bacteriana específicos a corto plazo (enterobacterias productoras de β-lactamasas de espectro extendido -BLEE- y Pseudomonas aeruginosa resistente a cefalosporinas de 4a generación y quinolonas) y ahorro en los costos de los medicamentos13-15, además de una disminución significativa en el riesgo de muerte, como factor independiente en pacientes con infecciones asociadas a la atención en salud (IAAS)16. El presente trabajo pretende evaluar el impacto que tiene un programa diseñado para racionalizar el uso de antimicrobianos, en términos de resistencia bacteriana y consumo de antimicrobianos en una clínica de tercer nivel de la ciudad de Medellín. Materiales y Métodos Estudio cuasi experimental, de temporalidad prospectiva, que comparó dos períodos de tiempo (pre intervención entre octubre de 2012 y septiembre de 2013 y post intervención entre octubre de 2013 y septiembre de 2014) en Clínica CES, una clínica de tercer nivel de la ciudad de Medellín. La institución hospitalaria en la cual se realizó el estudio contaba, en ese entonces, con 153 camas de hospitalización, 13 camas de cuidados especiales y 6 camas de cuidado intensivo (UCI) adultos. Durante el primer año del estudio (período pre intervención) se recolectó información sobre el uso de antimicrobianos, ecología bacteriana e IAAS. El consumo de antimicrobianos se determinó usando el sistema de dosis diaria definida (DDD) utilizando el programa ABC calc -antibiotic consumption calculator (Microsoft Excel® application versión Office 2010), construido producto de la división del consumo de un determinado antimicrobianos en gramos sobre la multiplicación de número de camas de la institución por la proporción de ocupación por el número de días del mes por la constante DDD (disponible en la página de la Organización Mundial de la Salud para cada antimicrobiano) por 100 camas día. La susceptibilidad de los microorganismos aislados de muestras clínicas se determinó utilizando el equipo automatizado Vitek-2® de BioMerieux, siguiendo los puntos de corte de CLSI 2014 (Clinical and Laboratory Standars Institute)18. Los casos de IAAS fueron determinados usando los criterios del CDC (Centers for Disease Control and Prevention)19 y mediante vigilancia activa prospectiva diaria. La intervención fue definida como la aplicación de medidas dirigidas a racionalizar el uso de antimicrobianos siguiendo la guía internacional de implementación de programas de gerenciamiento de antimicrobianos17 y bajo la dirección de un médico infectólogo, quien, con una dedicación laboral de 4 h diarias, se encargó de implementar las siguientes políticas: • Diseño de guías institucionales para el manejo de las principales patologías infecciosas de la clínica (infección del tracto urinario, neumonía, sepsis e infección de piel y tejidos blandos), buscando optimizar el diagnóstico y enfocando el manejo empírico con base a la epidemiología microbiológica local. • Política de restricción de antimicrobianos, consistente en el despacho automático de la primera dosis formulada de carbapenémicos, vancomicina, fluconazol, tigeciclina, daptomicina y linezolid, requeriendo las dosis siguientes de la autorización de infectología; así se buscó desestimular el uso masivo de éstos y ejercer un control más cercano con respecto a la formulación de ellos. • Análisis de los antibiogramas de los microorganismos aislados en la clínica, para definir junto al médico tratante la pertinencia del antimicrobiano y la mejor opción de tratamiento a utilizar según el caso en particular. La recolección de los datos fue realizada por los departamentos de química farmacéutica, epidemiología hospitalaria y microbiología clínica. Para el análisis estadístico se realizó un análisis exploratorio de datos para conocer la tendencia de cada variable del estudio y para la identificación de datos erróneos o atípicos. El análisis descriptivo se realizó estableciendo proporciones para las variables cualitativas, media o medianas y su respectiva desviación estándar o rangos intercuartílicos, según la distribución de las variables cuantitativas. El proceso de descripción de variables categóricas se complementó con tablas de frecuencia con sus respectivos porcentajes. Para las variables cuantitativas se verificó la normalidad de los datos a través del test de Shapiro Wilk. Se aplicó la prueba de c2, o la prueba exacta de Fisher (cuando los valores esperados en una o más casillas eran inferiores a cinco) para las variables de tipo cualitativo. Para las variables cuantitativas se usaron pruebas paramétricas o no paramétricas dependiendo de la normalidad en la distribución (T de Student y Mann Whitney para comparación de dos grupos independientes, respectivamente), con el objetivo de evaluar diferencias estadísticamente significativas de las variables. Valores de p < 0,05 fueron considerados estadísticamente significativos. El procesamiento de los datos se realizó en el software estadístico STATA® versión 10. De acuerdo a la normativa vigente en Colombia (resolución 8.430 de 1993, artículo 11), esta investigación fue considerada de riesgo mínimo debido a que se emplearon técnicas y métodos de investigación documental, y no se realizó intervención alguna o modificación intencionada de las variables biológicas, fisiológicas, sicológicas o sociales de los individuos que participaron en el estudio. Rev Chilena Infectol 2017; 34 (3): 205-211


Revista-Chilena-de-Infectologia-3-2017
To see the actual publication please follow the link above