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Revista-Chilena-de-Infectologia-3-2017

Artículo Original Epidemiología 218 www.sochinf.cl En general los estudios reportados en la literatura médica no registran las mordeduras de arañas. La ubicación de mordeduras más frecuente estuvo en extremidades inferiores en las víctimas sobre 15 años de edad, lo que indica, desde el punto de vista del comportamiento, que el animal sintió invasión de territorio y la persona mordida utilizó sus piernas para defenderse o huir3,7,10,11,19,23. La frecuencia de mordeduras de perros, gatos y roedores es similar a la de otros estudios realizados en Chile y el extranjero1,3,4,7,17-19. Gómez, Méndez y Kandaa señalan que las mordeduras ocurren en el entorno familiar, situación que sólo se presentó en la comuna de San Esteban25-28. Debido a que los animales propios y conocidos causaron la mayor frecuencia de mordeduras, es de importancia valorar las características y el tipo de mascotas que cada familia decide adquirir y a la estrategia de educación que debe orientar el médico veterinario tratante para proteger la salud animal y humana. En la Provincia de Los Andes se observó que 52,3% de los pacientes mordidos no tenían la notificación de denuncia del animal mordedor, estimándose que el factor principal de sub notificación sería el incumplimiento del Art 24 del “Reglamento de prevención de la rabia en el hombre y los animales”, lo que amerita un estudio de proceso. Además, es importante mencionar que en 484 (20,5%) casos el animal mordedor no fue consignado. Esta situación es relevante debido a la condición epidemiológica respecto de la rabia en nuestro país. Es sabido que los murciélagos insectívoros constituyen el reservorio de rabia en Chile. Tadarida brasiliensis es la especie más frecuente en el sector urbano por lo que constituye un riesgo potencial para la presentación de casos de rabia en animales domésticos y en humanos31. Como se señaló anteriormente, una de las limitaciones del estudio fue el no tener acceso a información desde los centros de salud debido a la ley de protección de los pacientes, por lo que no se contó con información de las personas mordidas consultantes de los centros de salud en el período 2008-2016. La oficina de zoonosis, de la SEREMI de Salud Aconcagua, puso a disposición las cifras de personas mordidas según las notificaciones emitidas desde los centros de salud ubicados en la Provincia de Los Andes, en el trienio 2013-2015, (2013 n: 390; 2014 n: 690; 2015 n: 610)35. Con estos datos se puede verificar que el problema sigue siendo relevante, y que sería de interés evaluar la magnitud de la sub-notificación en este período. Conclusiones Las mordeduras constituyen un importante problema de Salud Pública en la provincia, ya que la tasa fue más alta que el promedio del país. Dentro de la provincia, la mayor tasa se observó en las comunas de Los Andes y San Esteban. De las cuatro comunas analizadas, sólo en la comuna de San Esteban hubo concordancia entre el domicilio del animal mordedor y la persona mordida. Las mordeduras más frecuentes ocurrieron en primavera y verano, siendo el grupo más afectado en magnitud e impacto clínico los niños bajo 10 años. Las complicaciones más frecuentes fueron la alergia no específica, el efecto tóxico por mordedura de araña y la enfermedad por rasguño de gato. De los animales conocidos, los propios (perros y gatos) causaron el mayor porcentaje de mordeduras. En el contexto de la vigilancia epidemiológica de las mordeduras llamó la atención el déficit en el registro (incompleto y sub-registro). Sugerencias Se sugiere el uso de plataformas computacionales para notificar en línea, lo que facilitaría el proceso y permitiría monitorizar el registro. El cambio de nombre del protocolo de registro de “Denuncia” a “Notificación obligatoria de personas mordidas”, podría mejorar el registro, ya que la denuncia es asociada a aspectos punitivos por la comunidad local. En futuros estudios sería importante incorporar aspectos relacionados con la circunstancia en que ocurrió la mordedura y el comportamiento del animal (aspectos etológicos). Es de relevancia fomentar proyectos educativos para prevención de mordeduras en establecimientos educacionales, organizaciones comunitarias y ONGs. Agradecimientos. Al equipo de la Oficina Provincial Aconcagua Seremi Salud Región de Valparaíso: Germán Bachler, Iván Wainnright y Sra. Lilia Fuentes, al equipo del Hospital San Juan de Dios: Rodrigo Infante y Sres. Graciela Zelaya y de la Clínica Río Blanco: Vilma Olave por permitir acceso y colaborar en los procesos para concretar este trabajo. Al equipo de la I. Municipalidad de Los Andes: Sr. Miguel González, Sra. Mariana González. Al equipo de la I. Municipalidad de Rinconada: Srta. Gilian Arancibia, Sra. Milanda Carvajal y Sr. Miguel Salinas, al Sr. Manuel Ibaceta de I. Municipalidad de San Esteban y al Sr. César Suazo de I. Municipalidad de Calle Larga: por disponer gentilmente de su tiempo y aportar información valiosa de cada comuna. Resumen Introducción: Las mordeduras constituyen un problema de salud pública mundial. Objetivo: Caracterizar epidemiológicamente las mordeduras por animales ocurridos en la provincia de Los Andes (2005-2007). Método: Estudio epidemiológico descriptivo retrospectivo. Variables estudiadas: Persona mordida (PM), accidente por mordedura, animal mordedor y mordedura. No fue factible obtener información más actualizada por ley de Rev Chilena Infectol 2017; 34 (3): 212-220


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