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Revista-Chilena-de-Infectologia-3-2017

Experiencia Clínica 240 www.sochinf.cl inicial. Los mismos fueron bacilos gramnegativos no fermentadores y K. pneumoniae productoras de β-lactamasas de espectro extendido. Resulta necesario fortalecer la política de control y manejo de estas infecciones con el objetivo de disminuir el impacto de estos agentes que plantean dificultades en el tratamiento por los patrones de resistencia antimicrobiana. Los patrones de susceptibilidad in vitro de los microorganismos más frecuentemente implicados en las IOA en esta población apoyan la vigencia de las pautas de tratamiento habitualmente recomendadas para el HPCHPR. Considerando la gravedad de las infecciones por SARM-AC, la terapia empírica inicial siempre debe cubrir la posibilidad de este agente, a pesar que su prevalencia viene en descenso31. La susceptibilidad de SARM-AC a macrólidos y clindamicina es elevada. No se detectó resistencia constitutiva a clindamicina y la resistencia inducible sólo se observó en tres cepas. Si bien la importancia clínica de la resistencia inducible a clindamicina no ha sido completamente establecida, constituye un fenómeno preocupante que debe vigilarse, ya que existen algunas comunicaciones de falla terapéutica32,33. Los hallazgos en esta serie apoyan el uso empírico de clindamicina en las IOA en niños a partir de dos meses de edad. El hallazgo de bacilos gramnegativos exigentes como H. influenzae y K. kingae en niños bajo 4 años de edad, obliga a considerar la asociación en estos grupos de cefalosporinas de segunda generación3,17. En lactantes bajo 2 meses se recomienda la asociación de cefalosporina de tercera generación más vancomicina, con o sin el agregado de un aminoglucósido3. La proporción de niños que requirieron drenaje quirúrgico y el promedio de drenajes por niño fue elevada y similar en los niños con IOA por SARM-AC y SASM. Esto probablemente está vinculado con la conducta traumatológica frente a las complicaciones supurativas. Sin embargo, la estadía hospitalaria y en UCI fue más prolongada en los niños con SARM-AC. La frecuencia de secuelas también fue mayor, aunque no alcanzó significación estadística. La trombosis venosa profunda y shock séptico se asociaron a infección por SARM-AC. Esta mayor gravedad de las infecciones por SARMAC también se reporta en otras series regionales34-36. Estudios microbiológicos señalan que la gravedad de S. aureus no es una característica exclusiva de las cepas resistentes a meticilina, si bien éstas parecen poseer más atributos de virulencia, como la producción de una proteína de unión al colágeno (CNA) y de una exotoxina la leucocidina de PantonValantine que destruye los neutrófilos del hospedero generando inmunocompromiso y aumentando el riesgo de coagulopatía intravascular. Conduce además a la producción de material purulento más aglutinado, difícil de drenar y erradicar, por lo que el abordaje quirúrgico generalmente es más complejo y frecuente36-39. Las dos muertes se registraron también en este grupo etiológico. Conclusiones Staphylococcus aureus continúa siendo la etiología más frecuente de IOA. A pesar del descenso en la prevalencia de SARM-AC, las IOA causadas por este microorganismo siguen siendo graves, mortales y con mayores secuelas, por lo que las pautas nacionales de tratamiento en las IOA aún tienen vigencia en nuestro medio. Para la pesquisa etiológica se requiere continuar con la práctica sistemática de obtener muestras óseas y/o de líquido articular. Dado el aumento de los microorganismos gramnegativos, hay que tenerlos en cuenta al momento de indicar el tratamiento antimicrobiano, el especial en aquellos pacientes posibles de drenajes múltiples, fracturas expuestas u otras co-morbilidad. Es destacable el impacto que ha tenido vacunación universal en el descenso de las infecciones invasoras por S. pneumoniae y H. influenzae tipo b. Estos resultados apoyan la importancia de la vigilancia epidemiológica. Resumen Introducción: El agente etiológico más frecuente de las infecciones osteoarticulares (IOA) es Staphylococcus aureus. Luego de la introducción de nuevas vacunas la prevalencia de otros microorganismos ha cambiado. Objetivo: Describir la etiología y evolución de las IOA en niños internados en el Hospital Pediátrico del Centro Hospitalario Pereira Rossell entre los años 2009 y 2015. Pacientes y Métodos: Se identificaron los cultivos de muestras de líquido articular y punción ósea de niños con sospecha de IOA. Se analizaron sus características epidemiológicas, microorganismos aislados, exámenes complementarios, tratamiento inicial, complicaciones y días de hospitalización. Resultados: Se estudiaron 335 pacientes, se aisló microorganismo en 113. Se analizó 87 casos. Edad media 6,1 años. Correspondieron a  S. aureus sensible a meticilina (n: 47), S. aureus resistente a meticilina adquirido en la comunidad (SARM-AC) (n:  11), Streptococcus pyogenes (n:  6), Streptococcus pneumoniae (n: 1), Haemophilus influenzae tipo b (n: 2), bacilos gramnegativos (n: 9): Kingella kingae (n: 1), otros (n: 6). En 4 casos se aisló más de un microorganismo. Las infecciones por SARM-AC fueron más graves. Discusión:  Se observa un descenso de aislados de SARM-AC. Se destaca el impacto de la vacunación universal contra S. pneumoniae y H. influenzae tipo b. Se debe vigilar el aumento de aislamiento de bacilos gramnegativos. Rev Chilena Infectol 2017; 34 (3): 235-242


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