Documento - Racionalidad de la profilaxis ocular de la oftalmia neonatalen el recién nacido

Revista-Chilena-de-Infectologia-3-2017

Documento www.sochinf.cl 257 Racionalidad de la profilaxis ocular de la oftalmia neonatal en el recién nacido Rationale of ocular prophylaxis of neonatal ophtalmia in the newborn infant Existe preocupación en el Comité Consultivo de Infecciones Neonatales (CCIN) de la Sociedad Chilena de Infectología (SOCHINF), respecto al enfrentamiento a nivel país de la profilaxis ocular de la oftalmía neonatal como parte de la atención inmediata del recién nacido (RN). La oftalmía neonatal es un cuadro clínico que se caracteriza por una conjuntivitis mucopurulenta diagnosticada durante las cuatro primeras semanas de vida. El término fue usado inicialmente para referirse a la infección por Neisseria gonorrhoeae y se emplea actualmente para cualquier conjuntivitis antes del mes de vida1,2. En el siglo XIX la oftalmía gonocóccica explicaba casi 25% de los casos de ceguera en la infancia y afectaba a 13% de los RN. Históricamente el objetivo de la profilaxis instaurada por Credé en 1880 fue prevenir la oftalmía neonatal por N. gonorrohoeae1,3. Datos actuales en Estados Unidos de América (E.U.A.) refieren que 1% de las oftalmías neonatales infecciosas es producida por N. gonorrhoeae, 2 a 40% por Chlamydia trachomatis y 30 a 50% restante por Staphylococcus sp, Streptococcus sp, Haemophilus sp y otras bacterias gramnegativas1. La oftalmía gonocóccica en etapa neonatal se presenta hasta en 30 a 50% de los hijos de madres infectadas, que nacen por vía vaginal y que no reciben el manejo preventivo apropiado. Es una de las complicaciones más temidas de la gonorrea a consecuencia del parto y puede presentarse junto a otras complicaciones, como sepsis, meningitis, osteoartritis y abscesos cutáneos4. En Chile la infección por N. gonorrhoeae es de notificación obligatoria diaria (ENO) y forma parte de la vigilancia de susceptibilidad antimicrobiana del ISP, pero los informes epidemiológicos no contemplan a los RN como grupo específico5,6. Durante el año 2015, la tasa de gonorrea en Chile fue de 10/100.000 habitantes, siendo 4% de los casos notificados correspondientes a mujeres embarazadas en el período 2011-20155. Respecto a C. trachomatis no existen datos nacionales dado que no existe vigilancia activa y su diagnóstico microbiológico exacto se ve dificultado porque requiere de medios de cultivos celulares no disponibles en la mayoría de los laboratorios y/o técnicas específicas de biología molecular7,8. En la Región Metropolitana y en el resto del país un número importante de hospitales no dispone de acceso universal a cultivo Thayer Martin, cultivos celulares para Chlamydia y tampoco a pruebas de amplificación de ácidos nucleicos para N. gonorrhoeae ni para C. trachomatis. Para la prevención de la oftalmía gonocóccica, la recomendación actual del CDC es la profilaxis ocular del recién nacido con ungüento oftálmico de eritromicina al 0,5% en cada ojo en la atención inmediata del RN. El nitrato de plata y el ungüento de tetraciclina no se encuentran disponibles en E.U.A. que es desde donde nace la sugerencia técnica por lo que no se recomiendan, la bacitracina no es efectiva, la povidona iodada no se encuentra suficientemente estudiada, el ungüento de gentamicina tiene altas tasas de reacciones oculares graves y no hay estudios que sustenten la real utilidad de cloranfenicol1,7,9. Respecto a la eficacia del ungüento de eritromicina para la profilaxis de la oftalmía por Chlamydia, el CDC señala que su eficacia es menos clara que para la oftalmia gonocóccica y que no elimina la colonización nasofaríngea por este agente por lo que no evita el riesgo de desarrollar una neumonía connatal7,10-12. En ese sentido, para ambos agentes se prefiere la estrategia de tamizaje prenatal de rutina a la mujer embarazada y el tratamiento de las infecciones maternas identificadas, como medida de prevención de la infección neonatal, medida que no está implementada en nuestro país1,11. Desde el año 2008, el Ministerio de Salud de Chile (MINSAL) plantea que la incidencia actual de oftalmía gonocóccica es baja asociado a la disponibilidad universal de tratamiento específico para la infección gonocóccica, por lo que no se justifica la profilaxis ocular universal para este agente13. En el Manual de Procedimientos para la Atención del RN del MINSAL 2013 se establece como objetivo de la profilaxis la prevención de la infección ocular bacteriana y se sugiere que esta se realice con solución salina fisiológica (NaCl 9‰) estéril a todos los RN y que el uso de ungüento de eritromicina se reserve para los hijos de madres con antecedentes, sin especificar cuáles14. En la Norma de Profilaxis, Diagnóstico y Tratamiento de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) del MINSAL 2016, se recomienda la realización de la profilaxis de oftalmía gonocóccica a todo RN con solución oftálmica de cloranfenicol al 0,5% o con ungüento de eritromicina al 0,5% en cada ojo por una vez15. Un agente profiláctico óptimo debe cumplir con ser activo contra N. gonorrhoeae y C. trachomatis, tener bajo riesgo de selección de cepas resistentes, no producir Rev Chilena Infectol 2017; 34 (3): 257-258


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